El Vestido Femenino en la Baja Edad Media

La Mujer Cristiana

Cuando nos paramos a pensar en cómo se vestía la mujer cristiana en la Baja Edad Media, para sentirse bella y atractiva, no debemos hacerlo con la mentalidad de hoy en día en que una mujer rica puede aparecer vestida con un pantalón vaquero lleno de agujeros, sino teniendo en consideración fundamentalmente dos factores que os explico a continuación.

En primer lugar está la importancia del vestido como indicador del estatus social; así, en el caso de las clases sociales más elevadas, el número de prendas que se superponían se multiplicaba.

En cuanto a estas prendas podríamos hacer una división en distintas categorías, que iremos analizando con todo detalle en futuros artículos: prendas interiores, entre las que se incluyen la camisa, la braga, las calzas y el corsé o soquejo. Prendas de debajo, que comprenden la saya y el brial. Sobre estas últimas se vestían las prendas de encima, como son la cota, el pellote, la piel y la cotardía. En el siguiente grupo se hallan las prendas exteriores, como eran las capas, los tabardos y las hopalandas.

Por otra parte, la cantidad y calidad de los tejidos empleados era siempre mayor en el caso de las prendas de ricas damas, cuyos vestidos generalmente arrastraban por el suelo (en ocasiones su longitud sobrepasaba los 3 metros, no siendo muy elevada la estatura de las mujeres medievales). Además frecuentemente iban tejidos con hilos de oro o plata y adornados con ricos joyeles.

Por el contrario, las mujeres de clase humilde empleaban vestidos más cortos y en ocasiones abiertos por los costados, que les permitiera trabajar con más comodidad.

En segundo lugar hay que tener en cuenta la edad y condición de la mujer, ya que las jóvenes doncellas podían lucir sus cabelleras sueltas, adornadas con guirnaldas o cintas, mientras que las mujeres de edad y casadas debían llevar siempre la cabeza cubierta.

Roger de Gaignières: Registre des Fiefs du comté de Clermont-en Beauvaises. Copia del siglo XVII. París, Bibliothèque Mationale de France, Ms. fr. 20082, Est. Oa. 12, folio 95. (Detalle).
Roger de Gaignières: Registre des Fiefs du comté de Clermont-en Beauvaises. Copia del siglo XVII. París, Bibliothèque Mationale de France, Ms. fr. 20082, Est. Oa. 12, folio 95. (Detalle).

La Mujer Musulmana

En la Baja Edad Media, el vestido utilizado por las mujeres hispanomusulmanas guardaba cierta semejanza con aquel utilizado por las cristianas, siendo característica la amplitud de las prendas si las comparamos con las utilizadas por la mujer cristiana desde la segunda mitad del siglo XIII.

Otra de sus particularidades, es su uniformidad a lo largo de los siglos, sin casi variaciones o incorporaciones, en comparación con la vestimenta cristiana.

Dos musulmanas jugando al ajedrez. Libro de Ajedrez, Dados y Tablas. Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Biblioteca, Ms. T-1-6, fol. 38 v. (detalle).
Dos musulmanas jugando al ajedrez. Libro de Ajedrez, Dados y Tablas. Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Biblioteca, Ms. T-1-6, fol. 38 v. (detalle).

La Mujer Judía

Al analizar el vestido de la mujer judía hay que destacar el hecho de que ésta, en general, adoptó la moda de la sociedad en la que vivía.

En el caso de España, las judías que habitaban en el norte tomaron para sí las prendas cristianas, mientras que aquellas que residían al sur, en al-Ándalus, vestían a la moda de las musulmanas.

Por ello y dada la gran similitud entre el atuendo de la mujer judía que residía en Europa y el de las cristianas de su entorno, el IV Concilio de Letrán (1215), en el canon 68 pedía que los judíos que vivían en países cristianos llevaran una señal distintiva, desde la edad de doce años. En Castilla, el rey Alfonso X se hace eco de dichas recomendaciones y en la séptima de sus Partidas señala:

“Cómo los judíos deben andar señalados porque los conozcan. Muchos yerros et cosas desaguisadas acaecen entre los cristianos et los judíos et las cristianas et las judías, porque viven et moran de so uno en las villas, et andan vestidos los unos así como los otros”

En la imagen a continuación podemos apreciar el mencionado elemento distintivo en el lado izquierdo de la vestimenta con que se cubre la judía representada:

Pintura mural en la Catedral de Tarragona, capilla de Santa Elena.
Pintura mural en la Catedral de Tarragona, capilla de Santa Elena.

En su momento analizaremos estas marcas, que han llegado hasta la Segunda Guerra Mundial, en la Alemania nazi, y que merecen un capítulo propio.

2 comentarios en “El Vestido Femenino en la Baja Edad Media

    1. Muchas gracias por tu amable comentario. Espero que sigas consultando mi blog, porque estoy segura de que te va a interesar, ya que hay numerosos errores sobre la indumentaria medieval que espero aclarar.
      Un fuerte abrazo.

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